077 : La cultura del urushi en Japón.




El urushi es la savia que se extrae del árbol de laqueado japonés. Se trata de un barniz natural y adhesivo que cuenta con una gran tradición de uso en Japón, remontándose a más de 7000 años.

La cultura de laqueado con urushi sigue en boga desde la antigüedad. Ya entonces se consideraba que mostraba un profundo sentido de la belleza y la sensibilidad artística. Más adelante, durante el periodo Nara (siglo VIII) se comenzó una fase nueva. Fue cuando nació el maki e (laqueado urushi que utiliza polvo de oro o de plata en las decoraciones), una técnica que representa el arte japonés del urushi. Durante el periodo Heian, (siglos VIII-XII), se desarrolló el maki e, principalmente en Kioto, que en aquel momento era la capital; y, durante el periodo Kamakura, (siglos XII-XIV), se consolidó su técnica elemental. A partir del periodo Muromachi (siglos XIV-XVI) se crearon muchas piezas famosas, y durante el periodo Edo (siglos XVII-XIX), el maki e alcanzó la cumbre a nivel técnico.

A finales del siglo XVI, a Japón llegaron misioneros portugueses y españoles que se llevaron maki e a sus países de origen. Cuando la gente vio los 漆器 shikki, se quedaron prendados de su misteriosa negrura y del brillo del oro, ya que no se parecía a ninguna otra pintura europea. En el siglo XVIII se le conocía como "laca japonesa", y los objetos decorados de esta manera eran muy apreciados. A pesar de la interminable profundidad del negro, algunos rincones daban sensación de translucidez. El urushi, que combinaba estos dos elementos a priori tan contradictorios, fascinaba a los pueblos de toda Europa. Poco a poco surgió un movimiento para imitar a los shikki japoneses utilizando una pintura sustitutoria.
De hecho, el urushi solo se puede obtener en la zona climática del monzón. Los shikki se fabrican en varios países fuera de Japón, desde el Este hasta el Sudeste Asiático, pero los shikki japoneses muestran una belleza sin parangón. El secreto radica en las características del urushi de Japón, que se solidifica con un acabado brillante que presenta un hermoso brillo, y en el nivel de atención al detalle que los japoneses prestan a su artesanía. El urushi, cuyas propiedades difieren sutilmente de una estación a otra, se recoge con cuidado y se selecciona para su uso, con el objetivo de aplicar el urushi idóneo para cada proceso o técnica expresiva. Los shikki, unos objetos preciosos y duraderos, se fabrican utilizando estos materiales y estas técnicas.


Caja de escritura con un diseño popular de la época (creada con la técnica maki-e). Una famosa pieza del siglo XII.

Las técnicas decorativas de urushi maduraron gradualmente hasta el período Edo, pero luego, durante el período Meiji (siglos XIX-XX) los caprichos del azar hicieron que todo cambiase repentinamente. Tras la caída del sistema feudal del shogunato, los artesanos perdieron a sus mecenas. Además, con la apertura de Japón a Occidente, comenzaron a introducirse ciertos valores occidentales, como la distinción entre "bellas artes" y "artes decorativas". En Japón, el Kogei (la artesanía japonesa), incluyendo los shikki, siempre había sido "arte" en sí mismo; sin embargo, en esta coyuntura, Kogei se convirtió en un concepto inferior a las "bellas artes".
Sin embargo, el urushi Kogei sobrevivió incluso tras esto. Las habilidades que demostraban los artesanos de urushi que habían servido al shogunato y a la Casa Imperial fueron protegidas por la "Universidad Nacional de Bellas Artes de Tokio" (actualmente conocida como la "Universidad de Bellas Artes de Tokio"), la primera institución japonesa dedicada a formar artistas. Aquí las habilidades continúan perfeccionándose, y ahora llegan hasta nosotros desde su culmen.
Mientras tanto, los artesanos de las zonas locales de producción de shikki (áreas que se formaron como resultado de la industria promovida por los señores daimyo de cada uno de los dominios feudales del período Edo) lucharon contra el cambio de valores que se estaba produciendo y se opusieron a la ola de mecanización, pero al mismo tiempo siguieron creando esos productos con tan vivo color. Gracias a ello, hoy en día los shikki siguen formando parte del estilo de vida japonés.


Rantai shikki: una canasta tejida de bambú finamente cortado y lacado con urushi

La cultura del urushi sigue viva en materia y en espíritu cubriendo todo lo bello, desde objetos normales y corrientes hasta los productos más refinados; y en los últimos años, el Kogei ha sido reevaluado, de manera que ahora también se considera "arte".

Los japoneses llevan creando shikki desde hace siglos e imbuyendo esos objetos de su espíritu. Si un objeto se rompe, se repara con urushi y se sigue utilizando con cuidado durante generaciones. Es asombroso que los shikki de hace miles de años que se desenterrados de las profundidades puedan conservar ese color y brillo tan vivos.

El urushi cuenta con unas propiedades de resistencia alcalina y al ácido, por lo que solo los shikki pueden permanecer intactos en el suelo ácido de Japón, donde la mayoría de las cosas se pudren.
A pesar de su resistencia, los shikki se degradan al ser expuestos a rayos ultravioleta, y volverán a unirse a la madre tierra en el transcurso de varios cientos de años. Hoy en día, mientras se hace patente el problema de los microplásticos, cabe destacar que, en cuanto a iniciativas ecológicas, los shikki tienen la extraordinaria cualidad de estar compuestos de un material que respeta el medio ambiente.

La cultura del urushi se ha transmitido utilizando materias primas de Japón, y a través del espíritu único de los japoneses. Se trata de algo singular que ningún otro país puede imitar, y que sin duda vale la pena proteger con mimo y transmitir a futuras generaciones.

Kazumi Murose, un tesoro nacional vivo




En 1976 Kazumi Murose completó su especialización en arte urushi por la Escuela Superior de Artes de la Universidad de Bellas Artes de Tokio. Además de presentar obras tanto en Japón como en el extranjero, Murose también ha estado implicado en la conservación del arte y de las propiedades culturales del urushi. En 1991 abrió el Instituto Mejiro de Investigación y Restauración de Urushi. En 2008, Murose fue reconocido como el titular de los Bienes Culturales Intangibles de Japón ("Tesoro Nacional Vivo") de maki-e. En el mismo año, recibió la Medalla de Honor de la Cinta Morada. Sus libros incluyen "Urushi no bunka" (publicado por Kadokawa solo en japonés) y "Maki-e Urushi: Kazumi Murose sakuhinshu" (publicado por Shinchosha en japonés e inglés).

¿Qué clase de valores y qué sentido de la estética han creado y propiciado en Japón los artículos de Kogei que utilizan urushi?

Kazumi Murose nos da una idea al respecto.

Belleza creada a partir de fuerza y delicadeza

Los shikki le han dado color a Japón,llenando todo de belleza.

El Salón Dorado de Konjikido del templo Chuson-ji. Un edificio brillante que hoy día transmite la cultura dorada de Hiraizumi, que floreció durante la época de Oshu Fujiwara. El primer "Tesoro Nacional" de Japón, que reunía las técnicas de la época, como el raden (incrustaciones de nácar).



Muebles de boda para la princesa Chiyo, la hija mayor del tercer shogun, Tokugawa Iemitsu. La colección presenta un total de 27 elegantes artículos que utilizan técnicas como el maki-e. "Ajuar Hatsune" de alrededor del siglo XVII (Museo de Arte de Tokugawa).



Técnica decorativa tradicional

La larga tradición de los shikki y la cantidad de zonas que son famosas por su producción hicieron que sugiera una gran variedad de técnicas. Los shikki nos presentan una magnífico abanico de estilos que se logran añadiendo diseños decorativos tras haber aplicado las capas inferiores y superiores de laca.

Maki-e

Se trata de una técnica decorativa en la que se utiliza un pincel fino (conocido como maki-e-fude) para dibujar un patrón en urushi. Luego, antes de que el urushi se endurezca, se esparce polvo metálico de oro o de plata sobre la parte superior para que el diseño destaque. Este ornamento de metal, que resalta a las mil maravillas los diseños de oro y plata, es una técnica tradicional del urushi Kogei de Japón.



Raden (nácar)

Se trata de una técnica decorativa mediante la cual la brillante capa perlada del interior de una concha, como la del "gran turbante verde" (Turbo Marmoratus), se corta en láminas muy finas que luego se recortan, pulen e incrustan en la superficie de los shikki. Se caracteriza por crear un diseño brillante con los tonos del arcoíris, y también se usa combinándola con la técnica maki-e.



Chinkin (incrustaciones de oro)

Se trata de una técnica decorativa mediante la que, con una cuchilla, se graba un diseño en una superficie revestida de urushi, y el urushi fresco se frota por los surcos. Luego, se elimina el exceso de urushi de las partes no grabadas, y se colocan láminas de oro en polvo haciendo presión en los surcos. Esta técnica permite dibujar unos patrones finos y delicados, ya que el polvo de oro y demás se quedan en las líneas y puntos grabados.



Diversos shikki de diferentes regiones.

El shikki se extendió inicialmente de Kioto a Edo y después a escala nacional. Aquí presentamos ejemplos de shikki realizados en diversas regiones de Japón, cada uno con sus características distintivas en lo que se refiere a la apariencia y la técnica.



Iwate Joboji-nuri El pueblo de Joboji-machi también es conocido por su producción de urushi, por lo que esta técnica de aplicación se caracteriza por una decoración minimalista, que permite resaltar la belleza inherente del urushi.



Fukushima Aizu-nuri Famoso por las representaciones de Aizu-e (diseños del área de Aizu) con ciruelos, bambú, y pinos, o ruecas, consideradassímbolo de buena suerte en Japón - y hamaya, una flecha ceremonial utilizada para ahuyentar a los malos espíritus. El Aizu-niru emplea numerosas técnicas más.



Niigata Niigata Shikki Famoso por sus técnicas únicas como el take-nuri, en el que se utiliza óxido para reproducir las líneas y nudos del bambú de forma exquisita.



Ishikawa En esta región hay tres áreas que producen shikki: Yamanaka, que destaca por su base de madera; Wajima, que es conocida por la técnica de aplicación; y Kanazawa, famosa por la técnica de maki-e.

- Wajima-nuri Para hacer la base, el urushi se usa para pegar trozos de tela a partes frágiles y se mezcla con ji-no-ko de Wajima (polvo de diatomita que contiene microfósiles vítreos y minerales) para crear una forma robusta de shikki.



- Kanazawa Shikki Caracterizado por una belleza espléndida y reluciente que se consigue utilizando una técnica avanzada de maki-e. Se conoce como maki-e de Kaga porque esta área se conocía antiguamente como "Kaga".



- Yamanaka Shikki Caracterizado por las bellas vetas de la base de la madera y el uso de una técnica conocida como kashoku-biki (torneado decorativo) que le da un diseño con textura a la superficie de la base de madera.



Fukui Echizen shikki Shikki extremadamente duradero, ideal para su uso práctico. El urushi se aplica de manera cuidadosa y rápida, lo que le aporta una elegancia característica con un brillo profundo y único.



Gifu Hida-Shunkei Caracterizado por su tono ámbar, simple pero brillante, que realza la belleza de las vetas de la madera.



Kyoto Kyo Shikki Heredado en su forma original del periodo Heian (alrededor del siglo VIII), este shikki se hizo popular con la difusión de la ceremonia del té y se conoce por su delicadeza y su belleza interior. Se caracteriza por su diseño refinado y elegante.



Wakayama Kishu Shikki Famoso por una técnica conocida como negoro-nuri, en la cual se aplica urushi rojo sobre una base de urushi negro y después esta superficie recubierta se pule con cuidado (utilizando carbón o materiales abrasivos similares) para dejar entrever la base negra en algunas zonas.



Kagawa Kagawa Shikki Famoso por su técnica característica conocida como Zokoku-nuri, en la que el urushi se graba con un pequeño cincel para producir un diseño con líneas que produce sombras únicas.



Okinawa Ryukyu Shikki Destaca por una técnica conocida como nuri-tate que emplea principalmente urushi rojo y negro brillante para un acabado sencillo. Este shikki también usa diseños típicos de las regiones tropicales.



Shikki - Etapas de producción especializadas

Los shikki pasan por varios procesos hasta convertirse en productos terminados. Primero se produce el urushi que formará el revestimiento; luego, se crea la base del objeto y, finalmente, la base se recubre con urushi. La mayoría de los shikki se elaboran mediante una combinación de procesos específicos individuales que realizan artesanos especializados en uno u otro de los procesos implicados. Para completar un objeto shikki, los expertos artesanos suelen trabajar juntos en una misma zona de producción. Este artículo presenta las artesanías especializadas que se combinan para producir shikki, así como las regiones de Japón más conocidas por los respectivos procesos.



Urushi-kaki (Raspado de urushi)

La ciudad de Ninohe, en la prefectura de Iwate, es famosa por ser una zona donde se produce urushi japonés. También es el hogar de la comunidad más grande de artesanos de urushi-kaki.

Los artesanos de urushi-kaki recogen urushi para utilizarlo como material para lacar shikki. El urushi-kaki es el proceso mediante el que se corta horizontalmente la corteza de un árbol urushi con una garlopa específica para raspar urushi, y luego se emplea un raspador para recoger la savia que el árbol produce para sanar las heridas. Un solo artesano se ocupa de nada menos que 400 árboles al año y recoge el urushi que estos producen.

El urushi-kaki se realiza desde junio hasta finales de octubre. Cada temporada, los artesanos identifican y recolectan urushi con unas propiedades sutilmente diferentes. Esto se debe a que el urushi se seca de manera distinta, y su contenido difiere dependiendo del momento de la cosecha. Por ejemplo, el urushi recogido en junio y julio está húmedo, pero se seca rápidamente, lo que lo hace adecuado para el lustre. La mejor época para recolectar urushi es en agosto, ya que es cuando se puede recoger el urushi de la mayor calidad y con el máximo contenido de urushiol (el componente principal del urushi), ya que el clima de verano hace que el urushi esté menos húmedo. El urushi se cosecha aproximadamente una vez cada cinco días, dependiendo de las condiciones climatológicas y vegetativas, y lo bien que parezca haberse recuperado el árbol. En octubre termina el urushi-kaki, es el momento en el que se procede a raspar la savia que queda en los árboles.

Ese es el método básico de la recolección de urushi, pero solo permite recoger aproximadamente 200 g al año de un solo árbol. Para poder cosechar una más cantidad de urushi y de mayor calidad, el artesano tiene que determinar el estado de un árbol y decidir dónde y cuán lejos debe realizar los cortes horizontales.
Después de que el urushi cosechado se remueva, para homogeneizar sus ingredientes, pasa por un proceso específico para evaporar la humedad y así poder convertirse en urushi refinado. Luego, se entrega a los mayoristas de urushi, que se lo entregan a los artesanos que aplicarán el urushi como revestimiento.




Kiji-zukuri (fabricación de bases de madera)

El kiji-zukuri es la labor mediante la que se crea una base shikki de madera. Los artesanos, llamados kiji-shi (tallador de madera), dan forma a cada base.
En el kiji-zukuri se utilizan "bloques" de madera en bruto que han estado secándose durante períodos que van desde varios meses hasta varios años. El bloque se coloca en un torno para crear una forma basta inicial mediante un proceso llamado ara-biki. Durante la etapa del ara-biki, el bloque se cepilla hasta lograr un espesor poco mayor que el tamaño deseado del producto final, para permitir que la madera se encoja más adelante durante la evaporación posterior de la humedad residual. Poco después de que haberlo cepillado, el objeto se seca inmediatamente para reducir el contenido de humedad. Se trata de una secuencia de procesos que deben realizarse repetidamente para evitar que la madera cambie. Aunque que la madera ya se haya cortado, sigue estando viva y respira. Por lo tanto, esta secuencia de secado es esencial para evitar que el kiji (base de madera), que se transforma en planchas delgadas, se deforme por la humedad absorbida por el ambiente.

El siguiente paso es un proceso intermedio llamado naka-biki en el que el kiji en bruto se cepilla aún más con una garlopa para acercarse a la forma del objeto terminado. La base de madera no se cepilla toda de una vez; en cambio, el kiji-shi se espera a que la madera se seque y va cepillando el bloque poco a poco, verificando la forma de vez en cuando con una plantilla para determinar hasta qué punto se ha rebajado. Una vez que el kiji ha tomado forma, el kiji-shi sustituye la garlopa por una cuchilla, para llevar a cabo el proceso de acabado denominado shiage. Al cepillar con delicadeza el kiji con la cuchilla, enseguida se consigue una superficie suave.
Los kiji-shi crean unos kiji sin irregularidades de tamaño ni grosor. Además, como se ha secado adecuadamente varias veces, la madera es fuerte. Los kiji-shi saben que el kiji-zukuri determina el lustre del urushi y el acabado que se luego se aplicará.



Urushi-nuri (laqueado)



El urushi-nuri —la labor de recubrimiento de shikki— lo realizan unos artesanos llamados nushi (laqueador). La naturaleza del proceso de recubrimiento varía dependiendo del área de producción. En el caso del Wajima-nuri, tan solo el proceso de recubrimiento presenta nada menos que 20 pasos.
Los artículos de Wajima-nuri son famosos por ser sumamente resistentes. El secreto reside en las diversas técnicas de refuerzo que se emplean. El Wajima-nuri hace que los shikki sean más resistentes al reforzar los empalmes y las piezas que pueden astillarse con facilidad.
Los artículos shiki de Wajima-nuri están recubiertos de urushi de calidad superior filtrado, y se acaban con varios tipos de cepillos. Algunos llegan al mercado tal y como quedan, y otros se decoran.



ありがとうございました!!