061 : Japón, de sus origenes a la era Yamato.


Ni arqueólogos ni historiadores han conseguido hasta el momento determinar con exactitud el origen del pueblo japonés. Se supone que varios grupos tribales llegaron a las islas durante distintos periodos, y que algunos de los primeros inmigrantes fueron gentes procedentes del nordeste asíatico. También se cree que algunos procedían del sur, en concreto del sureste de Asia o de China meridional. De lo que no hay duda es que contingentes de mongoles entraron en las islas por Corea. Entre los primeros habitantes de Japón se encontraban los antepasados del actual pueblo "ainu", ubicado inicialmente en la isla de Hokkaido. De hecho, la lengua japonesa tiene vínculos con las lenguas polinesias y altaicas (nota: las lenguas altaicas incluyen un conjunto de unas 60 lenguas, agrupadas en una controvertida macrofamilia de lenguas habladas en total por unos 250 millones de personas principalmente en Asia Central).

La primera etapa del Neolítico en Japón es conocida como periodo Jōmon 縄文時代. Hasta hace un tiempo atrás se suponía que este periodo se remontaba aproximadamente al año 4.500 a.C. y que habría durado más o menos hasta el año 250 a.C., pero unos hallazgos arqueológicos han extendido su origen hasta el 8.000 a.C. Los descubrimientos arquelógicos de 1997 han llevado a algunos a creer que la cultura Jōmon ya existía en el 10.000 u 11.000 a.C. En un principio se pensaba que los pueblos Jōmon se dedicaban a la caza, a la pesca y a almacenar alimentos, pero los últimos yacimientos han puesto de manifiesto que ya practicaban la agricultura hace aproximadamente 6.000 años. Se han encontrado muestras de construcciones de viviendas sencillas, lo que revela que no eran simples cavernícolas. Su cerámica tenía un estilo distintivo a modo de impresiones cordadas en alto relieve o Jōmon, término con el que se designa tanto al estilo como al periodo histórico.


La última parte del Neolítico en Japón es conocida como periodo Yayoi, nombre de la región de Tokyo en donde, en 1884, se descubrió la cerámica característica de esta época, que se diferencia de la cerámica Jōmon en que incorpora el uso de torno y presenta un color rojizo y una decoración elaborada. Se supone que el periodo Yayoi comenzó en torno al año 250 a.C. al norte de Kyushu, y que se extendió hasta el año 250 d.C. aproximadamente. Este periodo fue testigo de la introducción del cultivo del arroz desde el sureste asiático o China, dando lugar a un peculiar estilo de vida económico y sociopolítco que gobernó la cultura japonesa hasta la moderna era industrial.

La historia tradicional japonesa consideraba a los primeros inmigrantes coreanos como extranjeros que habían sido "niponizados". Los últimos datos aportados por Corea indican que los coreanos no eran considerados extranjeros, sino un pueblo similar a otros que habían llegado antes mezclándose con su población, y que ejercía un papel cada vez más importante en los ámbitos político, cultural y económico del primitivo Japón. De hecho, muchos de los emperadores incluidos en la línea de linaje imperial eran, en realidad, coreanos. La entrada de población coreana y china continuó hasta los siglos VI y VII.


No existen testimonios escritos de la primitiva historia de Japón, ya que no contaban con un sistema de escritura. Los primeros escritos históricos se remontan a los siglos V y VI, años en los que China introdujo de forma importante su cultura y su conocimiento. De hecho, son los anales chinos los primeros que ofrecen datos sobre el primitivo Japón. Se pueden encontrar referencias a Japón en la "Historia del reinado de Wei", escrita en el año 297 de nuestra era. Más adelante, se menciona Japón en la "Historia de la última dinastía Han", recopilada en torno al año 448. Estos testimonios indican que Japón atravesó un periodo de luchas civiles durante el siglo II, al mismo tiempo que mencionan a una reina llamada "Pimiku" (Himeko o 卑弥呼 Himiko en japonés), una hechicera que practicaba magia y brujería. Supuestamente esta mujer fue uno de los primeros líderes políticos, pero ningún historiador ha confirmado su posición como cabeza de la dinastía imperial. Tampoco existen pruebas concluyentes sobre el lugar donde vivía. Algunos afirman que en el norte de Kyushu; otros la sitúan en el Japón central, alrededor de la actual Kioto.


La historia nacional oficial antes de la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial aseguraba que la dinastía imperial descendía de Amaterasu, la diosa del Sol. Ésta envió a su nieto Ninigi a Japón para que goberase la tierra. Ninigi se estableció en el norteño Kyushu, y su bisnieto Jimmu, el mítico primer emperador de Japón, abandonó Kyushu para reinar sobre el resto del país. Tras someter a los enemigos que se interponían a su paso se estableció en la zona de Yamato y ascendió al trono en el año 660a.C. Sin embargo, desde el punto de vista histórico, se cree en la existencia de numerosos clanes que luchaban por el poder. Existen pruebas históricas fidedignas que narran la llegada de muchos jefes de clanes desde el continente asiático a través de Corea y que, finalmente, el clan vencedor se asentó en la zona de Yamato. Por esta razón, el periodo comprendido entre el siglo III de nuestra era y principios del siglo VIII es conocido con el nombre de Periodo Yamato.

ありがとうございました!!