068 : Akira Kurosawa 黒澤明.


Akira Kurosawa 黒澤明 no ha sido solo uno de los cineastas más famosos y premiados del mundo, sino el director de cine más célebre de Japón, y el que logró colocar el cine japonés en primera línea internacional a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. Toda una hazaña, sobre todo teniendo en cuenta que, salvo en una ocasión, Kurosawa rodó siempre en Japón, y que todas sus películas, menos una, se filmaron en lengua japonesa.
Akira Kurosawa nació en Tokyo el día 23 de marzo de 1910. Era el menor de los ocho hijos de Isamu Kurosawa y su esposa Shima, descendientes de una antigua familia de samurai. Su padre dirigía un instituto, y era partidario de los modos de vida occidentales. Entre otras cosas, le gustaba llevar a su familia a ver películas extranjeras, que por aquél entonces comenzaban a proyectarse en Japón. Ese fue el primer encuentro del joven Akira con el cine.

La relación de Akira con sus hermanos jugó un papel fundamental en la formación de su personalidad. Uno de ellos había muerto antes del nacimiento del cineasta. Otros dos habían dejado ya la casa paterna cuando Kurosawa llegó al mundo, de modo que el futuro director creció con dos hermanos y tres hermanas. Una de estas hermanas, a la que tenía especial cariño, murió de improviso cuando él tenía diez años. Trece años más tarde falleció el mayor de sus hermanos. Cuatro meses antes otro de sus hermanos, de nombre Heigo, se había suicidado. Con poco más de veinte años, Akira se había convertido en el único hijo varón superviviente de la familia.
Precisamente Heigo fue una influencia capital en la educación del joven Akira. Heigo trabajaba como benshi, es decir, como narrador de películas mudas. Con la llegada del cine sonoro, los narradores comenzaron a perder sus empleos, y Heigo llegó a organizar una huelga, que no tuvo el éxito esperado. Akira se vio involucrado también en las luchas sindicales, y escribió varios artículos de periódico sobre el tema. Pero la influencia de su hermano no se limitó al contacto con el mundo cinematográfico. El propio director contaba, muchos años después, cómo el carácter de Heigo le había impactado en su juventud. En el año 1923, el brutal terremoto de Kanto, arrasó entre otras la ciudad de Tokyo, dejando unos 100.000 muertos. Heigo, que tenía entonces diecisiete años, y Akira, de solo trece, salieron a la calle para comprobar los efectos del desastre. Cuando el joven Akira trataba de desviar la mirada de los cadáveres y las escenas de destrucción, su hermano se lo impedía. Según contaba luego, ese día aprendió que "mirar de frente lo que nos asusta hace que deje de causarnos miedo".br /> Ya durante sus años de escuela, Kurosawa había mostrado tendencias artísticas y había estudiado dibujo y pintura. Tras pasar sus primeros años escolares en la estricta Escuela Primaria Kuroda, entró en la Escuela Keika, donde se interesó por la cerámica japonesa y la pintura occidental. Terminó sus estudios en la Escuela Doshusha, donde amplió su formación sobre pintura europea.
En el año 1936, Kurosawa se inscribió en un curso de aprendizaje para futuros directores de cine en los Estudios PCL, que más tarde se convertirían en los Estudios Toho. Poco después le contrataron, y trabajó como asistente del director Yamamoto Kajiro. Kurosawa dirigió su primera película, Sanshiro Sugata, en 1943. Era el inicio de una carrera larga y excepcionalmente brillante, aunque, no exenta de altibajos.

En 1946 Kurosawa contrajo matrimonio con la actriz Yaguchi Yoko. Dos años antes la había dirigido en la que fue su segunda película y la última de su esposa, que previamente había trabajado en otros tres títulos. Akira y Yoko tuvieron dos hijos, un niño, Hisao, que trabaja hoy como productor cinematográfico y que se ha visto envuelto en un reciente escándalo financiero, y una niña, Kazuko, que se dedica al diseño de moda y recibió el año 2008 el prestigioso "Genie Award for Best Achievement in Costume Design" de la Academia de Cine Canadiense.

Kurosawa era conocido por su carácter entregado y perfeccionista a la vez que sombrío y depresivo (llego a intentar suicidarse en una ocasión). Le gustaba la buena comida, y, cuando estaba rodando, no reparaba en gastos en este sentido.
Tras pasar un tiempo impedido, murió de un ataque al corazón el día 6 de septiembre de 1988, en la misma ciudad que lo vio nacer. Tenía 88 años. Para su funeral se preparó un gran altar dorado, presidido por su fotografía, que reproducía el decorado del castillo de la película Ran. Más de treinta y cinco mil personas acudieron a despedir al cineasta, y se leyeron mensajes de Martin Scorsese, Sidney Lumet o Abbas Kiarostami, entre otros famosos directores internacionales.

La carrera cinematográfica de Kurosawa es sencillamente impresionante. Sus cuatro primeras películas (Sugata Sanshiro, 1943; Ichiban utsukushiku, 1944; Zoku Sugata Sanshiro, 1945 y Tora no o wo fumu otokotachise, 1946) se filmaron durante la Segunda Guerra Mundial, y reflejan las ideas patrióticas y militaristas propias del momento. Ichiban utsukushiku es especialmente propagandística, y narra la vida de varias mujeres japonesas que trabajaban en una fabrica militar de lentes.
Sin embargo, su siguiente película, Waga seishun ni kuinashi, de 1946, trata sobre la esposa de un disidente de izquierdas arrestado por su inclinación política. En los años que siguieron, filmó Asu o tsukuru Hitobito (del mismo año 1946), Subarashiki Nichiyoubi (1947), Shizukanaru naru Ketto (1948), Yoidore Tenshi y Nora Inu (1949).
Pero el punto de inflexión en la carrera de Akira Kurosawa llegó con la aclamada Rashōmon, que en 1950 ganó el León de Oro del festival de Cine de Venecia, el Oscar a Mejor Película Extranjera en 1951 y convirtió a su autor en un cineasta de fama internacional. Rashōmon se volvió un punto de referencia en Occidente, y sería incluso objeto de un remake por parte de Martin Ritt en 1964 bajo el título de The Outrage. Su célebre "estructura desestructurada", que va narrando el mismo suceso desde diferentes puntos de vista, sería adoptada después por muchas otras películas, como por ejemplo el filme indio Virumaandi (2004), o la más reciente y fastuosa Hero, del director chino Zhang Yimou, con los actores Jet Li, Zhang Zhiyi, Tony Leung y Maggie Cheung.


En la imagen: Portada de Rashōmon.


El mismo año en que se estrenó Rashōmon vio la luz el siguiente trabajo de Akira, Shubun. Un año más tarde se estrenó Hakuchi y al siguiente Ikiru. En 1954 llegaría el segundo gran éxito del director japonés: Shichinin no Samurai, que recibió el León de Plata del Festival de Venecia. La repercusión de esta historia feudal en el cine posterior fue inmensa, siendo adaptada por géneros tan diversos como el cine del Oeste, el cine indio de aventuras o la ciencia ficción. Cabe mencionar en este sentido la conocida película Los siete magníficos de John Sturges (1960).

Todavía en 1954 se estrenó Donzoko. Un año después vendría Ikimono no Kiroku, y dos más tarde otro de los títulos más famosos de Kurosawa, Kumonosujo, libremente inspirado en el clásico Macbeth de William Shakespeare. En 1958 Kurosawa creó una película no demasiado conocida en Occidente, Kakushi toride no san Akunin, que sin embargo, tendría una persistente y reconocida influencia sobre una de las sagas cinematográficas más famosas de todos los tiempos: Star Wars, de George Lucas.
Dos años más tarde vio la luz Warui Yatsu hodo yoku nemuru, y al siguiente vino otro de los filmes clave de Kurosawa: Yojimbo. Como ya había ocurrido con otras de sus películas, Yojimbo fue reproducida en el cine occidental más de una vez. La versión más conocida es sin dudas Por un puñado de dólares, de Sergio Leone.
El año 1962 fue el del estreno de Tsubaki Sanjuro, y 1963 el de Tengoku to jigoku. Dos años más tarde presentó su última película en blanco y negro, Aka Hige, que también fue la última con el gran actor Mifune Toshiro, con el que había trabajado desde los inicios de su carrera.
Se ha dicho que Mifune Toshiro simboliza la enorme transformación que se produjo en Japón durante la segunda mitad del siglo XX, encarnando con maestría el conflicto entre tradición y modernidad y creando como nadie personajes de samurai leal y sacrificado. Su primera película con Kurosawa fue Yoidore Tenshi, de 1949, en la que interpreta al borracho que da nombre a la obra (cuya traducción viene a ser "El ángel ebrio"). Mifune actuó para Kurosawa en casi todos sus títulos hasta 1965, año en el que, finalizó su colaboración, dando vida al médico rural de Aka hige.
Las condiciones de trabajo en los estudios variaron, y desde esos momentos, Kurosawa ya no pudo producir una película cada año, como había venido haciendo hasta entonces. Su siguiente obra, Dodesukaden (1970), no tuvo el éxito deseado. Habría que esperar a 1975 para que Dersu Uzala volviera a colocar a Kurosawa en el panorama internacional. Dersu Uzala, que trata sobre la amistad entre un explorador ruso y un cazador nómada en la Siberia de principios del siglo XX, es la única película que Kurosawa rodó fuera de Japón, y en una lengua que no era japonés. La obra, inspirada en las memorias del explorador ruso Vladimir Arsenyev, tuvo una extraordinaria acogida internacional; ganó el Oscar a la Mejor Película Extranjera y el Gran Premio del Festival de Moscú.


En la imagen: Escena de la película Dersu Uzala.


La película que siguió fue también galardonada. Se trata de Kagemusha, la historia del doble de un señor feudal que, al morir su amo, ocupa su puesto. El filme recibió la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes en 1980. Cinco años más tarde llegó la indiscutible obra maestra de Kurosawa, Ran, una adaptación personalísima e impresionante de El Rey Lear de Shakespeare que el director japonés tardó diez años en preparar.
Las tres últimas películas de Kurosawa se cuentan entre sus títulos más íntimos y originales. La primera de ellas es Yume (1990), también conocida como "Los Sueños de Akira"), una deliciosa serie de episodios breves basados en los sueños del propio cineasta, y cuajados de alusiones a la mitología y la cultura japonesa. Vino a continuación Hachigatsu no Rhapsody, 1991, que trata sobre los efectos de la bomba atómica de Nagasaki. Por último, en 1993 se estrenó Madadayo, sobre un maestro jubilado y sus antiguos alumnos.
En 1998 se presentaría Ame Agaru, un filme póstumo con guión de Kurosawa, dirigido por su colaborador Koizumi Takashi, coproducido por su hijo Hisao y en el que actúa Mifune Shiro, hijo de Mifune Toshiro.

Como se mencionó anteriormente, Kurosawa era extremadamente perfeccionista. Era capaz de mandar retirar (y luego reponer) el tejado de una casa porque no quedaba bien en una breve escena filmada desde un tren, o de hacer que se disparasen flechas reales para el final de Trono de Sangre. A menudo obligaba a sus actores a llevar las ropas que luego se emplearían en las películas para que no diesen la sensación de estar nuevas. Este detalle se cuidó especialmente en Shichinin no Samurai, en la que el vestuario andrajoso de los protagonistas refleja fielmente su baja condición económica. Se dice que, debido a todas estas peculiaridades, en el plató habían elegido para Akira el apodo de Tenno ("emperador").
Su estilo de rodar era además muy personal; usaba unas lentes particulares, colocaba las cámaras muy lejos de los actores y utilizaba varias a la vez, para captar la escena desde varios ángulos distintos. Son muy característicos de sus películas los elementos meteorológicos, como la lluvia, la niebla, nieve o la sensación de calor. Para Rashōmon, por ejemplo, hizo teñir de negro el agua de la lluvia de algunas escenas.
Las influencias que se pueden rastrear en la obra de Kurosawa son muy amplias, y van desde el teatro kabuki al drama no; de Esquilo a William Shakespeare, Dostoievsky, Gorky o Tolstoi pasando por el cine del Oeste americano o las novelas detectivescas de Georges Simenon.
Además de los premios que ya se han mencionado, Kurosawa recibió, entre otros, el León de Oro del Festival de Venecia por toda su carrera en 1982 y el Oscar, también por el conjunto de su filmografía, en 1990.


En la imagen: Akira Kurosawa recibe el Óscar de parte de Steven Spielberg y George Lucas.




El día 23 de marzo de 2010 se cumplieron cien años del nacimiento de Akira Kurosawa. Para celebrarlo proyectaron a cabo en muchas ciudades de los cinco continentes ciclos cinematográficos, conferencias y presentaciones de libros. En Hong Kong se celebró, entre otros eventos, una exposición en la que se mostraron objetos personales del director. En Los Ángeles se proyectó de forma multitudinaria la película Shichinin no Samurai, con la presencia de dos de los directores más conocidos de Japón actual, Shinya Tsukamoto e Hitoshi Iwamoto. Pero sin duda uno de los homenajes más sentidos tuvo lugar en la ciudad rusa de Vladivostok, lugar donde Kurosawa es especialmente recordado por haber logrado transmitir al mundo, a través de la magistral Dersu Uzala, la singular y desconocida belleza de la estepa siberiana.


En la imagen: Akira Kurosawa



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